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Ángel Mateos
El Pueblo

Es uno de los escultores más coherentes y personales. Desde sus comienzos muestra una independencia y una seguridad que no admite fisuras, se inclina por un material, el hormigón, bien conocido en su tradición familiar, por una estética normativo-geométrica, en la estela neoplástica y constructiva, por una unión arquitectónica del espacio entendido a la vez como volumen y hueco, como ocupación y vacío y por una escala monumental gigante que pueda dialogar de tú a tú con la urbanística y el paisaje.

La posibilidad de realizar piezas de gran tamaño sólo le ha brindado en ocasiones excepcionales, pero incluso cuando sus objetos escultóricos son pequeños, como los creados en materiales preciosos (inútiles), es fácil imaginarlos a escala monumental porque contiene4n un germen de grandeza que las fotografías obtenidas con puntos de vista bajos y fondos adecuados hacen perfectamente visibles.
Desarrolla una idea de variantes que le permitan desplegar toda una serie de soluciones en torno a una propuesta cuya base puede ser una evocación única, una forma abstracta o un principio único.
Ha expresado sus ideas explícitas en un manifiesto teórico en el que se expresa su fe en una lógica de las formas que preside y ordena su proceso creador y aleja al artista de todo lo que pudiera concederse al capricho o a la fantasía sin ataduras.

Biografía
Angel Mateos nace en Villavieja de Yeltes en 1931. Vivió de cerca de las tareas artesanas del padre al que admiró profundamente.
Ayudaba en las tareas constructivas a su familia y su vida transcurría en Villavieja hasta que, cumplido el servicio militar, se traslada con los salesianos a estudiar en la Escuela de Artes y Oficios de Sevilla.
Poco antes había realizado su primer encargo escultórico a petición del arquitecto de Iberduero (IBERDROLA), Hurtado de Saracho, con motivo de la construcción del poblado del Salto de Saucelle. Se le encargó un San Pedro para la entrada de la Iglesia, el cual fue realizado en granito. La imagen resultó del agrado del pueblo y despertó el estímulo y entusiasmo del artista. Esto fue lo que marcó su inicio en el arte.
Después de estar en Sevilla se va a Madrid, frecuentando la Academia de San Fernando, donde no se sintió cómodo y regresó a su casa.
El tiempo que pasó a partir de este regreso a Villavieja él dice que fue un tiempo muerto para el arte. Comprende que no puede ser libre no hacer el arete que él quiere sin recursos económicos. Piensa que las necesidades de subsistencia crean una absoluta dependencia del artista y le imposibilitan su libre vocación.
A partir de ese momento trabajaba para asegurase un medio de vida paralelo lo más posible a él. Así continúa el negocio constructivo con el padre.
Contrae matrimonio y se va vivir a Vitigudino, y posteriormente a Salamanca donde trabaja en su estudio-taller.

Obra
Posiblemente la belleza geológica de la zona que forma la ribera del río Yeltes y el límite que forma el río Duero con Portugal encauzándose entre formidables cadenas montañosas, despertara el sentido estético de Ángel Mateos.
Su material, por excelencia, va a ser el hormigón.
Su obra sufre, como en la mayoría de los artistas, una evolución. Va desde la figuración, hasta la abstracción.
Su primera gran obra figurativa, ya lo hemos dicho, es la de San Pedro. A partir de ahí encontramos su autorretrato, en el que él mismo se hace un estudio psicológico, representando su fuerza, decisión y energía.
Otras obras, también figurativas, son: el Abrazo, el hombre arrodillado, que además son catalogadas como expresionistas.
La serie de FÓSILES. Son figuras con apariencias de fósiles que las hace de resina sintética, con arena de cuarzo cuya superficie quemada con soplete y pulida a continuación.
Luego utiliza la técnica del cemento para realizar otra serie figurativo-expresionista (acantilados).
Obras como el pensador, Moisés, Cristo, Unamuno, Minerva, Zeus, Cíclope, Catedral, usa bloques de cemento, trabajados como si fueran producto de algún movimiento geológico, se entrecruzan angulosamente erguidas en puntas de flecha en altura.

El concepto de sus esculturas
"La forma no puede descomponerse, superponerse ni retorcerse a voluntad y capricho de su creador. Su naturaleza le obliga a ordenarse rítmicamente bajo la condición para la que fue creada".
La principal característica de su obra es el orden lógico de las formas escultóricas con identidad monumental.
Así la primera vez que alguien ve estas obras le produce la sensación de equilibrio profundo y rotundo.
Son obras de auténticos cálculos numéricos formando así, las matemáticas una parte esencial de su trabajo. Esto es lo que da la exactitud de las formas. La idea común que surge en la cabeza del espectador es la de un rompecabezas, en el que se puede jugar mentalmente con los movimientos que pueden crear las diferentes piezas que configuran la obra.
El se inspira en el paisaje rural del campo del Yeltes. Elige un camino diferente al del arte que discurre en nuestros días, arte donde la imaginación se corrompe y la creación se agota.
Está frente a aquellos que en pleno siglo XX se dedican a copiar la imaginería castellana; está frente a aquellos que tienden la mano a un mecenas para el que realizan su arte, un arte limitado por el gusto de dicho mecenas.
El es la negación enérgica de todo esto, porque solo permanece fiel a unos principios estéticos y éticos que hablan de la dignidad del hombre-artista, de su compromiso consigo mismo, con su pasado y con su presente, con su forma interpretativa de la realidad.
El se decanta por la abstracción pura, en unas piezas neutras, en estructuras rígidas realizadas en un material diferenciador al que él mismo identifica como un material de nuestro tiempo. Extraer de él la corporeidad suficiente como para reencarnarse en unas formas de espíritu superior. Este material es una auténtica fuerza creadora, ya que evoca rasgos de fuerza, perdurabilidad, de impulso y de lógica constructiva. Según él de su material depende el sentido último de la obra. Es el camino que conduce a la franqueza de las formas, al equilibrio de los planos y los ritmos, a la armonía de las estructuras, al trazo de las proporciones, al sutil microcosmos de espacios interiores, a la limpidez geométrica.
Son obras que la primera vez que se ven atraen por su belleza exterior, pero cuando se han contemplado detenidamente, empieza a surgir la belleza interior o lo que también se ha denominado espiritualidad, que aquí no sólo es la de la obra sino también la del artista.
La verdadera esencia de la belleza radica en : que una cosa es bella por sí mismo o porque nosotros le atribuimos una cualidad que no posee pero nosotros nos gusta. Es decir, la belleza puede ser objetiva o subjetiva.
Si estas obras fueran neutras nadie las miraría ni se acercaría a ellas porque simplemente serían ignoradas, porque no producirían ningún tipo de sensación a nadie.
Lo más curiosos es cuando uno se acerca a Villavieja, lugar donde residen la mayoría de sus obras.
Allí todo el mundo habla del "pirulí" refiriéndose a un obelisco. Nadie. O casi nadie, sabe lo que significa y nadie se atreve a interpretar, pero nadie deja de acudir a verlas y enseñarlas cuando alguien nuevo llega al pueblo... pero eso sí, todos te hablan de lo grandes que son y de lo bonito que resulta mirarlas a diferentes horas del día. Para ellos son bellas y agradables y en este campo nada tiene que ver el significado.
Si tomamos cualquiera de estas obras, tienen una belleza objetiva que reside en la estructura y en la forma y una belleza subjetiva, que reside simplemente en la mente de quien la contempla.
La creatividad también tiene su presencia. Esta se encuentra en la novedad u originalidad. Novedad que radica en las formas que son siempre nuevas. Y, en una energía mental en cuanto a su insistencia, continuidad y tesón que ha llevado a cabo siempre a lo largo de su trayectoria artística. Es decir, se trata de una manifestación individual del artista.
Creatividad reside en que nos da algo de sí mismo. Trabaja en el mundo y nos muestra la manera que tiene de verlo. Recibe del exterior una serie de estímulos a partir de los cuales configura sus formas mostrándonos sus sentimientos.

 
 

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